Yin y Yang, dos conceptos que se han escuchado tantas veces que es posible que hayan perdido parte de su significado. Incluso hay personas que tienen el erróneo concepto de que son el bien y el mal. 

 

Nada más alejado de la realidad, dado que se trata de dos conceptos que componen un único símbolo y que se basan en una observación detenida de la naturaleza. No en vano, Yin significa «El lado oscuro de la montaña» y Yang significa «el lado soleado de la montaña». Eso sí, al ser contrapuestos, no pueden existir por separado. Esto ocurre con otras muchas cosas como lo femenino y lo masculino, el día y la noche… 

 

Principios del Yin y Yang 

Para comprenderlo un poco mejor, basta con referirse a los cuatro principios que rigen al Yin y Yang. 

  • Son antagónicos y tienen la capacidad de inhibirse entre sí. 

 

  • Se mantienen en equilibrio. No puede haber mucho Yin y mucho Yang, sino que si uno aumenta, el otro disminuye. 

 

  • No tienen sentido alguno por separado. Forman parte de un todo. 

 

  • Cuando uno deja de existir, se transforma en el otro. Si pierdes Yin es porque se transforma en Yang. 

 

Nuestra armonía personal parte de la propia capacidad por mantener el equilibrio entre todas las fuerzas que confluyen en nosotros. Para ser felices hay que saber gestionar la tristeza. Para amar con madurez hay que amar también los claroscuros del otro. Para contribuir a nuestro desarrollo como seres humanos debemos hallar ese punto donde lo emocional y lo racional sintonicen, un espacio propio de autoconocimiento, de aceptación y expansión. 

Intentemos por tanto trabajar en esas energías opuestas que aún habitan en nosotros para crear un todo más armónico, significativo y por encima de todo, satisfactorio. 

 

Símbolo de yin yang 

El símbolo yin yang es conocido como un diagrama del Tai-chi, representado por un círculo dividido a través de una línea sinuosa, en los colores negro y blanco. El yin, corresponde a la mitad del lado izquierdo de la esfera: de color negro y que representa lo pasivo, femenino, nocturno, oscuro y frío. Por su parte, el yang, pertenece al lado derecho de la esfera: de color blanco significando el principio activo, masculino, luminoso y diurno. 

En este juego armonioso, ambos poseen una esfera pequeña en su interior, de colores opuestos, simbolizando las fuerzas opuestas, complementarias e inseparables de todo lo que existe, las cuales son necesarias, para mantener en el tiempo la armonía universal y eterna. 

A su vez, también podemos ver cómo en el centro de cada parte hay a su vez otro círculo más pequeño y con el color opuesto. Simboliza la semilla del contrario. La teoría del yin y el yang nos recuerda que no debemos vernos a nosotros mismos en términos absolutos. Tampoco debemos ver la vida en el clásico prisma por el cual o todo es blanco o todo es negro. En el ser humano, como en la propia vida todo es relativo y todo puede cambiar en un momento dado. 

¿Ahora si te dijera que el Yin y el Yang tienen algo que ver en la salud? 

Según el Huang di nei jing, un texto medicinal de la antigüedad china escrito por el Emperador Amarillo (el gran Huang di) en el siglo III a.C., la raíz de toda la vida es el yin y el yang. El yin y el yang son dos fuerzas complementarias que se transforman en las Cinco Actividades Elementales: madera, fuego, tierra, metal y agua, y en dos fuerzas de energía, o qi:yin, simboliza la oscuridad y es femenina y yang qi simboliza la luz y es masculina. 

Lo cual destaca la interdependencia de los factores externos e internos; es decir, no podemos separar las emociones, los estados mentales, o la salud, de las variables geográficas, climáticas o temporales. 

El yin y el yang también se clasifican según la intensidad de la qi en Cuatro Energías:  

 

Cuando estas energías se liberan en el organismo humano, la qi yin es calmante y refresca los órganos mientras la qi yang es estimulante y genera calor. Según ilustra el símbolo del yin y yang, dentro de cada fuerza de energía (yin qi femenina y yang qi masculina), hay una semilla de la otra que proporciona la potencia de crecer y transformarse en su fuerza complementaria. Por lo tanto, nos enseña que las combinaciones de energía no son fijas, sino intercambiables, igual como nuestros estados internos, y para mantener buena salud y bienestar es necesario equilibrar y armonizar las energías. 

 

Los Cinco Elementos y los cinco sabores 

Cada uno de los elementos naturales representa un sabor: 

Los taoístas destacaban la importancia de equilibrar la dieta según los efectos terapéuticos de los sabores: los alimentos dulces favorecen la circulación, lo amargo seca el cuerpo y depura los intestinos, la comida agria solidifica el contenido del canal digestivo, lo salado facilita movimientos intestinales y los alimentos picantes dispersan toxinas en el cuerpo. 

 

Las cuatro energías y los alimentos 

Los alimentos también se categorizan por la intensidad de energía que proporcionan: frío, frescor, tibieza o calor. 

 

Los alimentos yin y yang son fríos y calientes respectivamente por sus propiedades naturales. 

 

La alimentación yin incluye las verduras y las frutas por el contenido alto de agua, los frutos secos también son yin por su sabor dulce. Además, las plantas y hierbas frescas y las verduras que crecen sobre la tierra pertenecen a esta energía. 

 

En cambio, los alimentos más yang son la carne, los huevos, el pescado y las verduras cocinadas (sobre todo las verduras que se cultivan bajo la tierra). 

 

Existen también alimentos que tienen una energía yin-yang equilibrada tales como los granos, semillas y el arroz. 

 

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