El día de hoy les traigo la regla de oro 21/90, muchos preguntarán ¿cuál es esta regla?, según algunos estudios, mencionan que se requieren 21 días para crear un hábito, y 90 días para transformar ese hábito en un estilo de vida. 

  

¿Qué es un hábito y estilo de vida? 

Básicamente un hábito es un acto que tomamos por costumbre, es una acción que alguien realiza normalmente con cierta facilidad y la repite regularmente, en el ámbito deportivo puede ser desde comer sanamente hasta levantarse todos los días a las 5 AM para hacer ejercicio. 

  

Una vez que hayas establecido ese hábito, debes continuar haciéndolo durante noventa días. Si puedes mantener algo durante tres semanas y luego noventa días, entonces ese hábito se convierte en un estilo de vida permanente. 

  

Estilo de vida saludable 

Comer sanamente (llevar una dieta balanceada) 

Hacer ejercicio regularmente, al menos 4 días a la semana 

Evitar vicios (alcohol, tabaco, etc) 

No desvelarte constantemente 

Dormir adecuadamente 

  

¿Como convertir hábitos en estilo de vida? 

Checa las siguientes recomendaciones: 

Identifica el hábito que quieres hacer o romper. Primero lo primero, existen hábitos tanto buenos como malos, entonces identifica el hábito que deseas hacer o deshacer. Este ejercicio resultará más tarde en un cambio de estilo de vida. Por ejemplo, si vas a dejar un mal hábito de comer dulces antes de acostarse, tu objetivo general de estilo de vida podría ser llevar una dieta saludable y equilibrada. Puede llegar a ser muy difícil pero no imposible, mentalízate a decir que en los próximos 21 días comerás dulces únicamente 1 vez a la semana. 

Repetir para automatizar. Nos subimos al coche e inmediatamente nos abrochamos el cinturón de seguridad, sin pensar en ello. Nuestra vida está llena de automatismos, de acciones que, a fuerza de haber sido repetidas suficientes veces, hacemos con el piloto automático puesto, asociadas a una determinada señal. 

  

Esta es una de las formas en las que el cerebro gana en eficiencia, porque para realizar este tipo de actos no hace falta ninguna motivación, ni siquiera un pensamiento consciente, basta con la señal externa para detonarlo. Se consigue a base de repetir... Pero ¿cuántas veces hay que repetir una acción para que se convierta en un hábito? 

Comienza con un pequeño hábito. 

Empieza con hábitos pequeños y que no cuesten mucho trabajo, esta es la clave para el cambio de estilo de vida. No sucederá durante la noche. Celebra las pequeñas victorias que obtengas, estas pequeñas victorias te darán confianza para afrontar las más difíciles. 

  

Eliminar la excesiva toma de decisiones. 

Primero que nada, tienes que comprender el ciclo de los hábitos. Tu rutina actual es activada por una señal. Esa señal puede ser emocional o condicional. Una vez que entiendas lo que está activando la rutina será más fácil mantener la atención y seguir adelante. 

  

Nunca te lo pierdas dos veces. 

Tratar de pasar más de 21 días consecutivos introduciendo un nuevo hábito en tu agenda puede ser un intento con altas posibilidades para el fracaso. Entonces al principio ponte como objetivo no faltar a ese hábito 2 días seguidos, verás que te facilitará el trabajo considerablemente. 

  

No te quemes, sé paciente. 

Lento y constante es como se gana la carrera. Sé paciente contigo mismo. no quieras hacer todo en 1 solo día, ponte objetivos y ve alcanzándolos gradualmente. Cuando menos lo esperes te darás cuenta de todo lo que has logrado. 

  

Convierte ese hábito en un estilo de vida 

Ya identificamos, empezamos con un hábito pequeño, tomamos la decisión de empezar o cambiar un hábito, fuimos pacientes y al cabo de 21 días lo hemos logrado. Felicidades!!! una vez que lo logramos nos resultará más fácil seguir adelante, solo nos queda seguir ese hábito durante 3 meses (90 días) y podrás darte cuenta de que ese hábito después de tanto tiempo formará parte de tu vida. 

  

Adquirir hábitos fácilmente: guía detallada para lograrlo 

En 1887, William James, padre de la psicología científica, escribió un artículo titulado El Hábito, en el que exponía la enorme plasticidad cerebral y cómo son necesarios 21 días para la formación de un nuevo hábito. Ese dato ha ido perdurando a lo largo de los años, de modo que se ha convertido prácticamente en una verdad incuestionable. ¿Incuestionable? Otros estudios científicos hablan de cómo ese tiempo puede ser variable según la persona y también según el método utilizado para la repetición. 

  

Sin embargo, más datos y experiencias insisten en ir en favor de la teoría de los 21 días: 

El secreto del éxito: la motivación 

Independientemente de lo que los estudios científicos establezcan como tiempo promedio para instaurar un nuevo hábito, lo que es clave es la motivación con la que lo hacemos, y lo coherente que sea la puesta en práctica de este nuevo hábito. 

Salir de tu zona de confort 

Todo cambio genera cierto nivel de ansiedad por la incertidumbre que produce. Por eso es tan importante la motivación con que lo afrontamos. Sabemos que al principio puede resultar difícil, pero cada vez que repitamos esa acción nos va a costar un poco menos, ya que la ruta neuronal utilizada se establece cada vez de forma más permanente hasta que al final se convierte en un acto automático. Habremos conseguido que nuestro cerebro funcione como nosotros queremos, ayudándonos a alcanzar nuestros objetivos. 

  

Transformar nuestras acciones en hábitos nos permite llevar una vida más sana y feliz, lejos de las ansiedades de la vida moderna. Tal vez tardemos 21 días, tal vez menos o más. Si te dijera que puedes ser una persona nueva en menos dos meses, ¿te parecería demasiado tiempo? Está al alcance de todos hacerlo. Solo hace falta una buena idea, motivación, sentir y saber que eso es algo realmente bueno para nosotros y... repetir. 

Ahora que sabes esto ya estás preparado para seguir la regla 21/90 y cambiar ese mal hábito o crear uno bueno, de igual forma seguir adelante y convertirlo en un estilo de vida. 

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