Entrenamiento para adultos mayores

Adultos Mayores

Como bien se ha estado observando, la población de hoy en día se compone cada vez más por personas mayores. Esto es debido al aumento en las mejoras de las condiciones sanitarias y por tanto de la calidad de vida, entre otros. Todo ello ha provocado que la esperanza de vida haya aumentado mucho y eso, junto a la baja natalidad, esta haciendo que cada vez hayan mas ancianos que en épocas anteriores. Como consecuencia, los profesionales de la actividad física y de la medicina han visto conveniente realizar estudios que demuestren que la actividad física puede ser muy beneficiosa a la hora de mantener una mejor calidad de vida durante los años de la vejez.

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Entrenamiento especializado en diabetes

Diabetes

Realizar actividad física puede ayudar disminuir los síntomas de muchas enfermedades que en la actualidad están aumentando entre la población debido al estilo de vida y a la forma de alimentarse. Es por ello que la prescripción de ejercicio físico de forma planificada y bajo la supervisión de un médico y un entrenador personal ayudaría a disminuir los síntomas que tanto bajan la calidad de vida de las personas que las padecen. En este caso, la enfermedad es la diabetes mellitus y consta de dos tipos: tipo I y tipo II. Puesto que las causas de ambas son diferentes al igual que los síntomas, por consiguiente la prescripción de ejercicio debe ser personalizada, tanto para cada individuo como para cada tipo de diabetes. Por ello, programas que sólo estén planificados para la diabetes de forma general no serán muy seguros.

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Entrenamiento para osteoporosis

Osteoporosis

La osteoporosis es una enfermedad que se caracteriza por la presencia de poca masa ósea y el deterioro microarquitectónico del tejido óseo, lo cual aumenta la fragilidad de los huesos y la probabilidad de sufrir fracturas. Para evitar los síntomas y poder seguir con una calidad de vida buena, las actividades físicas son beneficiosas tanto para poder seguir realizando actividades de la vida cotidiana como para evitar las consecuencias negativas que produce la osteoporosis. Por ello, la carga funcional mediante la actividad física influye de manera positiva en la masa ósea, puesto que el transporte de peso es esencial para el desarrollo normal y la conservación de un esqueleto sano.

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Entrenamiento para hipertensos

Hipertensión

La hipertensión es una de las enfermedades que mas esta aumentando del conjunto de enfermedades cardiovasculares desde unos años atrás.
El ejercicio en poblaciones con problemas de hipertensión (+140/90mmHg), es muy beneficioso puesto que ayuda a bajar la presión arterial a la larga. Estudios realizados con una muestra de población con este tipo de enfermedad comparada con muestras de población con la misma enfermedad pero que no realizaban ejercicio aportaron datos muy favorables. Entre ellos, se dedujo que el entrenamiento de ejercicios con resistencia en individuos con alto riesgo de hipertensión reduce la elevación de la presión. Esta reducción se produjo en una media de 10 mmHg en presión sistólica-diastólicaxs en individuos con hipertensión leve (140-180/90-105). Además, con el ejercicio se ayuda a mejorar otros factores de riesgo cardiovascular. Las conclusiones sacadas del estudio es que las personas hipertensas, activas y con buena condición física tienen tasas de mortalidad más bajas que las sedentarias. En aquellos casos que las personas tienen la presión arterial mayor de 180/105 deben incorporar ejercicios después de comenzar la terapia farmacológica. Es más, se debe conocer qué tipo de medicación se está tomando porque esta puede afectar físicamente en la realización del ejercicio.

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Fracturas

Con la osteoporosis existen riesgos de padecer facturas en cualquier situación cotidiana, ya sea realizando labores en el hogar, en el trabajo o realizando actividad física. Según los estudios, las regiones más frecuentes donde se producen fracturas son: las vértebras, el radio (antebrazo) y la cadera (fémur).

Que estas zonas sean las más frecuentes tiene una explicación: como consecuencia de la osteoporosis, los huesos no son tan fuertes, por la mayor porosidad dentro de ellos, lo que produce una disminución de la masa ósea. Esto junto a la disminución del equilibrio, del tejido blando y la pobre fortaleza y potencia musculares en las extremidades inferiores provocan que una simple caída se convierta en algo más.
Y para evitar todo eso, un programa de actividad general podría reducir indirectamente el riesgo de fracturas osteoporóticas al disminuir el riesgo de caer y al capacitar a permanecer activas. Puesto que las mujeres que se mantienen en niveles altos de actividad física tienen incidencias menores de fracturas de cadera.