La razón por la que las dietas no tienen un efecto a  largo plazo es porque las abandonas o no respetas algunas de sus pautas, por lo cual vuelves a recuperar el peso perdido

Por eso el mejor camino es aprender hábitos saludables cambiando nuestras costumbre y eso nos permitirá mantener un peso también saludable

  • Una clave  importante para esto es, en primer lugar, tener horarios fijos de comidas, tratando de desviarnos lo menos posibles de esta rutina
  • Otro hábito saludable es caminar diariamente. Lo ideal es llegar a 10,000 pasos al día. Suena mucho pero en realidad no lo es tanto, sobre todo si optas por cosas fáciles como usar las escaleras en vez del elevador, dejar tu auto o bajarte del transporte a dos o tres calles de tu trabajo o escuela, aprovechar tus descansos para pequeñas caminatas. Esto además de ayudarte a reducir tu peso te ayudará a mejorar tu condición física, tu flexibilidad, circulación y la oxigenación de tu cerebro.
  • Acostúmbrate a llevar refrigerios saludables contigo y a buscar los lugares cercanos a tus actividades donde puedes conseguirlos en caso de que no tengas tiempo de prepararlos o los hayas olvidado
  • Aprende a revisar el contenido de las etiquetas de los productos que habitualmente compras, y opta por aquellos que tengan menor contenido de grasa, azúcar y sal
  • Si tienes que reducir tus porciones, usa platos más pequeños, esto es una forma de controlar más efectivamente las cantidades y también un engaño visual para el cerebro que ve el plato lleno y te ayuda a sentirte satisfecho
  • Elige bien tus bebidas, el agua natural por supuesto es lo más saludable, pero si necesitas algo de sabor opta por infusiones naturales, de preferencia sin azúcar. Actualmente hay muchas opciones de bebidas envasadas o en polvo que usan suplementos en lugar de azúcar
  • Incluye verduras en tu dieta diaria, éstas aportan muchos nutrientes y además en su mayoría tienen un bajo contenido calórico, además de que son ricas en fibra
  • Evita períodos prolongados de ayuno, comer cada 4 horas por lo menos, porciones pequeñas, ayuda a acelerar el metabolismo y te permite tener energía suficiente para todo el día.
  • Si tu ritmo de vida es muy activo, siempre trata por lo menos de realizar una de tus comidas con tiempo, sentado y en un ambiente relajado, y disfruta de tus alimentos. Esto te ayuda a tener una mejor digestión t también es un buen momento para relajar la mente.

Entre más adaptes estos sencillos hábitos a tu vida cotidiana se volverán para te de tu rutina y te será más fácil seguirlos. De este modo tendrás un estilo de vida más saludable y de igual forma su peso se mantendrá más estable y sin rebotes!

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