¿Qué es lo que buscas al entrenar? ¿Quieres desarrollar músculos grandes o prefieres desarrollar fuerza, agilidad real y funcional? (nos referimos a que tiene un uso en la vida cotidiana) Dependiendo de esto sabrás si es mejor para ti el entrenamiento funcional o las máquinas de un gimnasio. Te explicaremos en que consiste cada uno y como se diferencian, y con este conocimiento podrás tomar una decisión informada. 

 

Entrenamiento funcional 

En realidad, el entrenamiento funcional surgió como una serie de ejercicios de rehabilitación muscular para las lesiones más relevantes de los movimientos corporales de la vida cotidiana. Una vez que se comprobó el potencial que tiene esta metodología, se comenzó a practicar bastante en los entrenamientos de los deportistas de élite, en gimnasios y en centros de alto rendimiento debido a los espectaculares resultados que se obtenían, tanto estéticos (buena figura) como de performance (rendimiento físico).  

Lo que diferencia al entrenamiento funcional de otros entrenamientos tradicionales es que cada ejercicio funcional utiliza una activación muscular completa y un patrón de movimiento intencional que permite un máximo de desarrollo de fuerza. 

Esto quiere decir que los ejercicios del entrenamiento funcional involucran todos los músculos necesarios para realizar una actividad física determinada que potenciará el rendimiento de ese movimiento en la vida cotidiana. Por lo tanto, hay mayor trabajo físico y se quema una mayor cantidad de calorías en poco tiempo.    

Para resumir:  

 

  • Trabaja varios músculos simultáneamente 
  • Genera una gran quema de calorías – más que las maquinas 
  • Las áreas trabajadas benefician el rendimiento en casi cualquier deporte 
  • Genera un gran desarrollo de fuerza funcional 
  • Mejora la postura del cuerpo 
  • Los músculos crecen, tienen una estética natural 
  • Utiliza igualmente los tres planos del movimiento (lateral, frontal y transversal) 

Gimnasio máquinas o pesas  

El entrenamiento tradicional con pesas y máquinas en un gimnasio ha sido muy importante para la historia reciente del deporte, tanto para atletas de élite como para personas normales que les gusta ejercitarse. Muchas personas lograron lo que querían con esta metodología, pero existe una razón por la cual últimamente ha perdido popularidad. El entrenamiento es focalizado, es decir, trabaja solo con un músculo o un pequeño grupo muscular a la vez. El problema de esto es que contradice los fundamentos básicos de cualquier actividad cotidiana o del deporte, que se sostienen en un esfuerzo completo y coordinado, algo que no se puede mejorar con el trabajo aislado de un músculo.  

En esto consiste el enfoque principal del entrenamiento con pesas o máquinas, aislar un músculo individual y desarrollarlo estéticamente mediante una sobrecarga muscular. 

Es importante saber que el entrenamiento funcional TAMBIÉN usa pesas en muchos de sus ejercicios. Esto es porque existe un objetivo de mejora de rendimiento, y esto es precisamente lo que se logra al incorporar peso al ejercicio, ya que genera un mayor esfuerzo y trabajo. Esta es la diferencia, ya que en un gimnasio tradicional uno aumenta el peso con el único objetivo de que el músculo determinado crezca. Esto también provoca que en un entrenamiento tradicional con pesas normalmente se cargue un peso mucho mayor que en un entrenamiento funcional. 

Para resumir:  

 

  • Centrado en un músculo o grupo muscular a la vez 
  • Se puede realizar sentado o apoyado 
  • Rango de movimiento limitado 
  • Desarrolla músculos más grandes 
  • Movimientos controlados y lentos 

 

Cuáles son las diferencias principales  

  1. El ejercicio

Aunque obviamente hay algunas coincidencias, muchos de los ejercicios que se realizan en el entrenamiento funcional, seguramente no los verás en las salas de los gimnasios. 

El entrenamiento con pesas convencional se centra en el culturismo, pero el entrenamiento funcional combina el entrenamiento con pesas con los ejercicios con el propio peso corporal y el cardio. 

Esto quiere decir que los resultados no son solo a nivel hipertrofia, sino también a nivel cardiovascular y agilidad. 

  1. La intensidad

Esta sea probablemente la diferencia más evidente. De hecho, el simple hecho de mencionarlo provoca reacciones muy diversas entre la gente, desde la admiración hasta el más absoluto rechazo. 

El entrenamiento funcional no es para personas débiles de corazón, ya que requiere un grandísimo esfuerzo físico, sin contar la fuerza de voluntad mental para acabar o incluso intentar hacer uno de esos entrenamientos. 

La intensidad de este deporte no la marcan sus ejercicios, sino tiene que ver más con los tiempos marcados para cada ejercicio. 

Normalmente, la intensidad la marca el gran volumen de ejercicios básicos (burpees, sentadillas, flexiones, dominadas, etc.) en un periodo muy corto de tiempo. 

Todo ese volumen de trabajo es, incluso más de lo que muchas personas realizarán en una semana entera. 

 

  1. Trabajo en equipo

Tan solo te hará falta pasar por varios boxes para darte cuenta del buen ambiente y compañerismo que se respira. 

Salvo algunas excepciones, este no es el caso de los gimnasios convencionales a los que la gente va a entrenar con pesas de forma individual y sin el ánimo de entablar relaciones de amistad duraderas. 

Además de unir a las personas, las relaciones sociales en el deporte también pueden ayudar a mejorar el rendimiento deportivo. 

En un box, durante una clase entrenan todos juntos, lo que genera cierta competitividad y hace que las personas se esfuercen más para superar a sus compañeros. Entablar amistades con los otros miembros de la clase hará que tu motivación esté al máximo, y siempre tendrás ganas de ir a entrenar”. 

 

¿Cuál es mejor? 

Al igual que ocurre con cualquier otro deporte, todo depende de las preferencias y los objetivos de cada persona. 

Entrenar en el box con el resto de tus compañeros puede ser todo lo que necesitas para sentirte motivado y cumplir con tus entrenamientos, aunque quizá lo que necesites sea entrenar solo en tu gimnasio sin que nadie te moleste. 

Hay entrenadores que recurren al entrenamiento con pesas para arreglar descompensaciones y hacer que sus clientes ganen fuerza para el entrenamiento funcional. 

También hay personas que prefieren entrenar con pesas y alternar con algún entrenamiento funcional a la semana para mejorar su condición física general y mejorar sus resultados.

 

Conclusión  

Si bien es cierto que el entrenamiento funcional no es aconsejable para todo el mundo, hay que decir que es un tipo de entrenamiento más versátil y completo que combina el trabajo cardiovascular, la hipertrofia y la fuerza. 

Pero, seguro que todos estaremos de acuerdo en que las personas que practican este deporte son muy duras, con mucha determinación y dedicación a su deporte. 

Hay que tener los objetivos claros para saber que metodología elegir. Ambas tienen sus beneficios y limitaciones, si bien una más que otra. Así que, para elegir que entrenamiento seguir, solo ten claro que no existe metodología mala para seguir si está bien hecha, y que la constancia es clave para poder ver cambios en tu cuerpo. 

 

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