Cuerpo, mente y espíritu…sabías que lograr un equilibrio entre estos tres pilares puede llevarte a un estado de bienestar que impacte positivamente en tu vida? Qué puedes lograrlo mediante la formación de hábitos saludables y de hacer algunos cambios en tu rutina diaria? Aquí te decimos cómo!! 

 

¿QUÉ ES EL BIENESTAR? 

Es un tema muy controversial pues depende del punto de vista con el que se vea. En general se conoce como el estado de la persona cuyas condiciones físicas y mentales le proporcionan un sentimiento de satisfacción y tranquilidad. 

Vayamos a su definición: es un estado de satisfacción personal, de comodidad, y de confort, que de forma separada o conjunta considera como positivos aspectos como la salud o bienestar psico-biológico, el éxito social y económico, el éxito profesional, el placer personal, la alegría de vivir, la armonía consigo mismo y con el entorno, la sensación de sentirse realizado por haber podido alcanzar ciertas metas, la presunción de haber obtenido un desarrollo personal y una cultural adecuados, la creencia de que se es buena persona en concordancia con las opiniones de terceras personas, etc. 

En inglés mejor conocido como well-being o wellness 

Nosotros en lo particular, nos inclinamos por el equilibrio de los 3 pilares del ser humano, que son Mente, Cuerpo y Espíritu, todos indispensables para tener una buena calidad de vida y de satisfacción personal con uno mismo y con el entorno. 

El equilibrio de estos tres pilares es básico para la salud física de las personas, que va de la mano con la salud mental y también espiritual. 

Lograr este equilibrio depende en mucho de nuestros hábitosLos hábitos saludables son todas aquellas conductas que tenemos interiorizadas como propias en nuestra vida cotidiana y que inciden positivamente en nuestro bienestar físico, mental y social. 

En los países desarrollados, las principales causas de problemas y enfermedades se relacionan fundamentalmente con los hábitos y estilos de vida. Una dieta inadecuada, la inactividad física y el consumo de tabaco y alcohol son factores determinantes en la aparición de enfermedades, e inciden directamente en nuestro nivel de bienestar físico. 

El bienestar físico se da cuando la persona siente que ninguno de sus órganos o funciones está menoscabados; el cuerpo funciona eficientemente y hay una capacidad física apropiada para responder ante diversos desafíos de la actividad vital de cada uno 

 

Te compartimos algunos consejos para lograr el bienestar: 

 

  1. Romper con el sedentarismo

Suena común, sin embargo, la forma de vidade la mayoría de las personas es excesivamente sedentaria. La falta de movimiento físico puede conducirnos, por increíble que parezca, a vivir en una sensación de estancamiento que podría llevarnos a una depresión. 

Una buena forma de romper con este círculo vicioso es salir al exterior. Un gesto tan sencillo puede suponer un gran cambio a nivel anímico, aparte de poner en movimiento nuestro cuerpo (algo que siempre produce una sensación de salud que sube nuestro estado anímico). 

Respirar aire puro, alejarse de la ciudad, hacer largas caminatas, o sencillamente salir a pasear por la calle una hora al día. Pasear es uno de los ejercicios más sanos que existen, y quema las mismas calorías que correr, si caminamos a un paso acelerado. 

Lo importante es poner nuestro cuerpo en movimiento, así como desentumecer los músculos y despejar la mente. 

2. Una dieta equilibrada 

Cada cuerpo es distinto, así que cada persona necesita una alimentación distinta. ¿Alguna vez te lo habías planteado? Por eso no sólo es importante que nuestra dieta diaria incluya todos los tipos de nutrientes y sea balanceada y moderada (evitar los excesos, recuerda ningún alimento es malo si sabes cómo, cuánto y en qué momento consumirlo) Es indispensable también que dependiendo de nuestra situación actual, objetivos y estilo de vida sea supervisada por un nutriólogo para lograr un correcto equilibrio de lo que ingerimos 

  1. Hidratación correcta

La deshidratación tiene unos efectos fatales en nuestro cuerpo y organismo. Nuestro cuerpo está formado en un 70% de agua y necesita líquido de forma constante, sobre todo en períodos calurosos, como en verano. 

El agua natural es sin duda la mejor opción, pero si la encuentras aburrida, puedes optar por infusiones o agua mineral. Evita bebidas con demasiado azúcar; pueden provocarte problemas como la diabetes o dolores de cabeza frecuentes. 

  1. Realizar ejercicio físico  

Realizar ejercicio es la piedra angular del bienestar. Si bien existen formas específicas de mejorar el bienestar anímico y mental, el ejercicio no sólo se trata de poner en forma nuestro cuerpo: tiene grandes beneficios anímicos y mentales. 

Practicar ejercicio no sólo desentumece nuestro cuerpo (podemos llegar a sufrir contracturas en las cervicales por causa del sedentarismo de la rutina, que pueden provocarnos fuertes dolores de cabeza), sino que también lo ejercita, evitando que se atrofie. Además, desarrollar nuestra musculatura mejora nuestro aspecto físico y la auto-percepción de los individuos, dándoles mayor confianza en sí mismos. 

Además de esto, el ejercicio aporta un momento de colectividad en la rutina semanal que es muy beneficioso para los individuos: el trabajo y el disfrute lúdico en equipo fortifican nuestra interacción social de una forma muy positiva. 

De todas formas, el ejercicio físico se puede practicar también en solitario (en un gimnasio) o en nuestro mismo hogar, con rutinas de ejercicio diarias. Recordemos que el ejercicio físico produce endorfinas, lo cual equivale a sentir felicidad mientras lo realizamos. 

  1. Establecer rutinas

Las rutinas son la base de una vida saludable y satisfactoria. El caos horario no beneficia nuestra plenitud, todo lo contrario: desestabiliza nuestro cuerpo, su horario para el hambre y acaba perturbando el ciclo del sueño, pudiendo llegar a provocarnos insomnio (un problema muy serio actualmente). 

Un esquema siempre ayuda a pensar de forma ordenada: no se trata sólo de organizar las tareas diarias, sino de construir en nuestra mente una forma de pensamiento organizada y ordenada, enfocada hacia una dirección concreta. 

Los horarios y las rutinas hacen entrar nuestras vidas en una dinámica que facilita sacar adelante todos nuestros deberes en menor tiempo y de forma mucho más satisfactoria, evitando el estrés. 

  1. Medita

La meditación es un poderoso instrumento de relajación y concentración, que te permite tener un espacio para ti mismo durante el día, conocerte mejor, fortalecer el espíritu y la mente y estar en paz con lo que te rodea 

  1. Lee

El arte de leer es una actividad que puedes cultivar poco a poco, te permite tener un momento personal de reflexión y fortalece tu mente y tu capacidad de aprendizaje, agilidad mental, vocabulario y retención. 

  1. Probar cosas nuevas

Este punto puede sonar excesivamente amplio, sin embargo, esto es una ventaja: tenemos la posibilidad de probar cosas nuevas cada día de nuestra vida y esto añade emoción a nuestra existencia y potencializa nuestra capacidad de emoción y asombro. 

Existen muchas actividades culturales en las diferentes ciudades en las que podemos participar, interactuar con el colectivo y disfrutar de un ambiente festivo en el que aprender acerca de otras culturas, movimientos culturales de nuestro propio país o acerca de arte e historia, así como descubrir nuevas formas de entretenimiento o lo último en nuevas recetas, por ejemplo. 

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