¿Estás durmiendo lo suficiente?

¿Sabías lo importante que es el sueño, la cantidad y calidad del mismo, y que además es mucho más importante si estás haciendo ejercicio y/o en un plan para controlar tu peso?

Normalmente tenemos demasiadas exigencias en cuanto a nuestro tiempo (trabajo, familia, otras actividades), sin contar que queremos encontrar tiempo para relajarnos. Para que todo encaje, a veces sacrificamos el sueño. Sin embargo, el sueño afecta tanto la salud física como la mental. Es fundamental para nuestro bienestar.

Dormir bien hace que uno se sienta descansado todos los días. Sin embargo, mientras uno duerme, no solamente la mente y el cuerpo se apagan. Durante la noche, los órganos y los procesos internos trabajan arduamente.

Un buen sueño genera múltiples beneficios:

  • Incrementa la creatividad:Cuando el cerebro está descansado y la producción de hormonas está equilibrada, la memoria funciona a la perfección. Eso hace que la imaginación sea más potente y nosotros, más creativos.
  • Te hace estar más sano: Nuestro sistema inmunitario emplea el tiempo de sueño para regenerarse, lo que le permite luchar con eficacia contra contra las toxinas y los gérmenes que de forma continua nos amenazan. Con un sistema inmunitario débil tenemos muchas menos posibilidades de superar con éxito las infecciones.
  • Mejora la memoria: Dormir fortalece las conexiones neuronales. Durante la fase REM del sueño, el hipocampo, el almacén de nuestra memoria, se restaura, transformando la memoria a corto plazo en memoria a largo plazo. En la Universiad de Hafi (Israel) lo han corroborado con los resultados de un estudio que afirma que una siesta de 90 minutos a media tarde ayuda a fijar los recuerdos y la destreza.
  • Protege el corazón: Un reciente estudio publicado en el European Heart Journal afirma que los insomnes tienen tres veces más posibilidades de sufrir una insuficiencia cardíaca que los que duermen a pierna suelta. El insomnio aumenta los niveles en sangre de las hormonas del estrés, lo que aumenta la tensión arterial y la frecuencia cardíaca. Otros estudios también ligan el insomnio a tener el colesterol más alto.
  • Reduce la depresión: Cuando dormimos, el cuerpo se relaja y eso facilita la producción de melanina y serotonina. Estas hormonas contrarrestan los efectos de las hormonas del estrés (adrenalina y cortisol) y nos ayudan a ser mas felices y emocionalmente mas fuertes. La falta de sueño provoca, por el contrario, una liberación aumentada y sostenida de las hormonas del estrés.

Ahora bien, si además practicas algún deporte y/o estás en un programa para controlar tu peso, dormir bien te ayudará a facilitar el proceso y potencializar tus resultados:

  • Impulso deportivo

¿Sabías que los atletas de alto rendimiento deben dormir una siesta entre los entrenamientos de la mañana y los de la tarde? ¿Y que algunos entrenadores prohíben las tabletas y los móviles antes de irse a la cama para asegurarse de que sus deportistas duermen lo necesario? Solemos olvidar que el sueño forma parte del entrenamiento. De nada sirve darlo todo mientras corremos o pedaleamos, si luego no hay un descanso proporcional. Al entrenar estamos causando microrroturas en las fibras musculares. Es el modo natural que el músculo tiene para volver a crecer más fuerte. Pero para eso hace falta un sueño reparador que permita la regeneración de esos músculos rotos. De lo contrario, la reparación no será completa, en cuyo caso, no solo no vamos a mejorar, sino que al volver a hacer ejercicio, aumenta el riesgo de lesionarnos

  • Control del peso

La ciencia ha demostrado que pasar demasiado tiempo en vigilia se asocia a una mayor ingesta de alimento para mantenernos despiertos. Esto es debido a que la falta de sueño hace que los adipocitos (células grasas) liberen menos leptina, la hormona supresora del apetito. El insomnio provoca, además, que el estómago libere más grelina (la hormona del apetito). Ambas acciones hacen que dormir poco se asocie a la obesidad. El mismo estudio revela que las mujeres son especialmente propensas a comer en exceso alimentos ricos en azúcares o grasa en esas noches en vela pudiendo ganar hasta 0,8 kilos en cinco noches de insomnio.

Algunos tips para dormir bien y tener un descanso adecuado:

  • Acuéstate a dormir todas las noches a la misma hora y levántate a la misma hora cada mañana. Entrenar a nuestro cuerpo de cara al sueño hará que nos durmamos también más rápidamente y nos despertemos más frescos.
  • Duerme en un ambiente oscuro, tranquilo y cómodo.
  • Adiós al tabaco: Fumar es un gran enemigo del descanso, aparte de nuestra salud en general. La nicotina provoca en nuestro organismo un efecto que dificulta que nos quedemos dormidos con facilidad.
  • Menos bebidas con cafeína: El café, el té o los refrescos pueden apetecer mucho a lo largo del día pero la cafeína nos provocará más dificultad para dormir por la noche y también aumentan la necesidad de despertarse para orinar durante la noche.
  • Beber menos alcohol: El alcohol deprime el sistema nervioso, lo que ayuda a quedarse dormido. Sin embargo, este efecto desaparece a las pocas horas, lo que provoca que podamos despertarnos varias veces a lo largo de la noche, impidiendo un buen sueño. Además de esto, el alcohol magnifica los ronquidos y otros problemas respiratorios relacionados con el sueño.

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