¡A CAMBIAR DE HÁBITOS!

¡El camino para logar una meta es como el subir una montaña! Para llegar a la cima, los exploradores no lo hacen de una sola vez, sino que tienen que detenerse. Hacen varias escalas, y disfrutan del camino, cruzando puentes, sintiendo el aire fresco y contemplando el hermoso paisaje.
Los que se atreven a subir requieren de varias herramientas, pero para llegar a la cima, la herramienta más importante es simplemente tomar la decisión de dar el primer paso.
Y tú ¿estás listo para dar el primer paso y mejorar tu vida?
Cambiar hábitos es un estado de conciencia
El camino para poder llegar al pico más alto de la montaña no es fácil, pero llegar a la meta es posible. Lo mismo pasa con el proceso para cambiar de hábitos. Dar el primer paso es lo que necesitas para lograr un gran cambio en tu vida.

Pero antes es importante que empieces cambiando tu mente, en estas 2 etapas:
Empieza cambiando tu mente
1.- Mejora la imagen de ti mismo.
Aunque no lo creas, la imagen que las personas tienen de sí mismas y los hábitos que han creado tienen mucha relación entre sí. Por eso al cambiar la imagen, es obvio que los hábitos también lo harán.
Cuando de forma consciente y deliberada decidimos comenzar a incorporar nuevos y mejores hábitos nuestra autoimagen abandona los viejos hábitos y transforma la personalidad. Por eso es importante incorporar nuevos hábitos a partir de una nueva imagen personal.

2.- Piensa positivo (pero, realista).
Cuando está por ocurrir un evento positivo en tu vida, como por ejemplo tomar un vuelo con destino a tus vacaciones más esperadas, la mente es tan poderosa que puede lograr hacerte despertar antes de que suene la alarma el día de ese vuelo. Por lo tanto es necesario pensar positivo (pero realista) para que nuestra mente nos dé ese empujón de motivación.

Ahora sí estás listo para comenzar un gran cambio en tu vida, disfruta del camino.

Los 6 pasos para cambiar hábitos
Cuando empiezas algo nuevo es normal que no sepas por dónde hay que empezar. Generalmente existen cosas que puedes hacer, cosas que quieres hacer, y cosas que tienes que hacer.
Es importante empezar en ese punto: en las cosas que tienes que hacer.

Estos pasos son una guía de lo que tienes que hacer para cambiar de hábitos.
Paso 1: Identifica lo que quieres cambiar

El reconocer qué hábitos me están perjudicando para empezar a cambiar. La mejor forma de darte cuenta de que hábitos son los que quieres cambiar, es escribiéndolos en papel (o digital), es una forma de que no los olvides y que además visualices físicamente fuera de tu cabeza.
Haz una lista pequeña, cambia las frases en forma de propósito (escribiendo lo que quieres lograr) y en tiempo presente.
Es una estrategia para tomar acción en presente, el futuro es incierto, pero hoy tenemos el control total para actuar.

Por ejemplo:
«Tomo más refresco que agua» –> “Hoy tomo suficiente agua»
“No hago nada de ejercicio” –>“Hoy comienzo a hacer ejercicio”
La lista que acabas de hacer incluye todos esos hábitos que quieres cambiar, por lo tanto, ahora son metas.

Paso 2: Haz tus metas ULTRA-ESPECÍFICAS
Cuanto más se dividen los obstáculos son más fáciles de vencer.
Hasta este punto, tenemos una lista pequeña de propósitos (metas). Ahora, toma solo una meta de tu lista con la que quieras empezar.
Trata de ver esa meta como un camino en el cual para llegar a metas cortas alcanzables; es decir, convierte cada paso en una meta, es mucho más fácil alcanzar una meta pequeña que una grande. De hecho, una meta bien planteada es la mitad del camino avanzado.
¿Cómo puedo dividir la meta?
Muy fácil, haz tu meta ultra-específica.
Cuando las metas a alcanzar son ULTRA-GENERALES en lugar de ser ULTRA-ESPECÍFICAS, cuesta mucho más lograr el objetivo.
¡Metas chicas serán fáciles de logar y no sentiremos frustración!
Por eso es tan importante ser ULTRA ESPECÍFICO con las metas

Por ejemplo:
“Hoy tomo suficiente agua”
“Hoy comienzo a hacer ejercicio”
Son metas excelentes, pero NO SON ESPECÍFICAS, hay que profundizar más aún:

“Cada dos horas tomo un vaso de agua simple”
“Cada día me despierto 15 minutos antes para salir a correr 10 minutos”
Estas metas son ULTRA-ESPECÍFICAS y lo mejor es que son ALCANZABLES.

Recuerda que la meta ultra-específica debe ser alcanzable para ti, esto quiere decir que sea demasiado fácil de hacer, no importa que sea un pequeño avance, porque es el inicio para dar el segundo paso. Hazla tan fácil que no puedas decir no.

Por ejemplo: en vez de empezar con 30 minutos de correr, empieza con sólo 10 minutos de caminata o trote ligero. Luego, una vez establecida la acción, puedes aumentar poco a poco.

Paso 3: Crea un plan de acción
Una meta sin plan es sólo un deseo
¿Cuál es el problema? Aquella acción (hábito) que quiero cambiar de mi vida
¿Cuál es la solución? Hacer una propuesta de cambio
¿Cómo?…
¡Muy fácil! Solo diseña tu plan de acción, haz tu propia estrategia para lograr esa meta. Si te fijas esas metas ultra-específicas ya son propuestas de solución a tu problema. Pero no es suficiente. Ahora tenemos que crear un plan para lograr realizar la acción que nos propusimos.

Por ejemplo:
Meta: “Cada seis horas tomo un vaso de agua simple”
Plan de acción: “Tendré una botella al alcance de mi mano para tomar agua simple»
Meta: “Cada día me despierto 15 minutos antes para salir a correr por 10 minutos”
Plan de acción: “Preparo la noche anterior mi ropa deportiva para salir a correr 10 minutos por la mañana”
Y así para todas tus metas ultra-específicas.

Si te fijas, para diseñar el plan de acción solo hace falta CREATIVIDAD, muchas veces tenemos mucha imaginación para dar excusas, seamos igualmente creativos para lograr la meta.

Paso 4: Elige un recordatorio, Asegúrate de hacer visibles tus metas

En tu vida diaria ya estás haciendo muchos hábitos (buenos o malos), el punto es que esa acción está precedida por un recordatorio, que puede ser una imagen, un sonido, un objeto, etc.

Por ejemplo:
Acción por costumbre: Como chocolate en la oficina
¿Qué me recuerda hacer esto?
¿Cómo elijo un recordatorio para mis metas ultra-específicas?

Los recordatorios pueden ser acciones que ya estés haciendo por costumbre, o cualquier otra cosa que visualmente te recuerde realizar tu plan de acción.

¿Te acuerdas de los ejemplos anteriores?
Meta : “Cada cuatro horas tomo un vaso de agua simple”
Plan de acción : “Tendré una botella al alcance de mi mano para tomar un vaso de agua simple”
Recordatorio: “Pondré una alarma en el móvil cada cuatro horas”
Meta: “Cada día me despierto 15 minutos antes para salir a correr por 10 minutos”
Plan de acción: “Preparo la noche anterior mi ropa deportiva para salir a correr 10 minutos por la mañana”
Recordatorio: “Dejo mis cosas preparadas en la puerta de la habitación para que no pueda salir sin verlas”
El objetivo principal de este paso es crear un recordatorio EFECTIVO para que logres realizar la acción y llegues a la meta con mayor facilidad.

Paso 5: Mide tus avances con la App de la cadena de metas
La constancia es la clave para lograr las metas
La única forma de lograr incorporar un hábito a nuestra vida es repetir la acción tantas veces hasta que se vuelva automática. Y para esto se requiere de constancia.

¿Cómo puedo saber si soy constante?
La mejor forma para saber si estamos avanzando es registrándolo. Porque además podremos recordar todo lo que hemos hecho a lo largo del tiempo.

¿En dónde puedo registrarlo?
Te aconsejo que lo hagas en esta App GOAL METER
El único objetivo es acumular la mayor cantidad de días realizando la meta, para que entonces sea más rápido incorporar el hábito.
Sé honesto contigo mismo, porque una vez que identifiques todos los obstáculos que te impiden realizar la acción será mucho más fácil superarlos.

¿Cómo puedo superar los obstáculos que me impiden realizar mi meta específica?
Haciendo un plan de acción adicional para esa meta.
No te preocupes si un día fallas en lograr la meta. Somos humanos y es normal fallar, pero lo importante es seguir adelante después de esa falla.
Es importante no fallar dos días seguidos, porque de no ser así, ser constante nuevamente será más difícil y el hábito no se establecerá en tu rutina.

Paso 6: Festeja tus avances
Nuestra recompensa se encuentra en el esfuerzo y no en el resultado
Ahora ya sabes los pasos para lograr hacer el proceso completo:

Recordar
Realizar el plan de acción
Cumplir la meta ultra-especifica TODOS LOS DÍAS
Aquí falta algo ¿no crees?…
¡Festeja tus avances!

Cuando logres realizar correctamente tu acción diaria, dedícate inmediatamente después un aplauso, una sonrisa o unas palabras a ti mismo.

Aunque no lo parezca es importante, necesitas una recompensa positiva para volver a hacerlo. Esto aumenta la confianza en ti mismo y mantiene la motivación para seguir siendo constante.
Algunas acciones generan por sí mismas una recompensa positiva, cualquier hábito saludable la tiene. Sin embargo, ¿por qué no elegir una recompensa efectiva?

Es importante saber que las recompensas sean coherentes con la meta a cumplir.

No olvides el motivo por el que te propusiste mejorar tus hábitos. Si el motivo principal fue para mejorar tu salud, la recompensa no puede ser algo que sea contradictorio como comer un paquete de galletas de chocolate después de correr.

¡Pon en práctica los 6 pasos y empieza a cambiar tus hábitos viejos por hábitos más saludables!

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